Olfato

Bruno siempre me gana encontrando galletas

HISTORIAS DE VALDEMORO (I)

Todo terminó cuando el empresario David Marjaliza Villaseñor me enseñaba en la gasolinera de la Cepsa de Getafe un informe hecho por un ‘investigador farlopero’ conocido como el Retroncha de Ciempozuelos en el que el objetivo era mi hijo de 3 o 4 añitos. ¡Así vendes hasta tu alma al diablo!...

Decían que me había pagado Marjaliza para irme de El Sur y su entorno, la verdad es que lo malvendí porque me daba miedo la integridad de los míos y estaba harto de tanta CORRUPCIÓN. Había comido con el entonces alcalde de Pinto, Antonio Fernández González y grabó una conversación en la que el líder del PP local se vendía con tal de salvar su culo. El resto del Partido era una casa de locos, por no llamarlo otra cosa.

En Valdemoro

Todo empezó de la forma más normal Uno de los comerciales de mi empresa fue a visitar una agencia inmobiliaria que estaba en la calle Real de Valdemoro. Inmarvi, que así se llamaba la empresa, obedecía a la contracción: ‘Inmobiliaria Marjaliza Villaseñor’… El comercial, que era muy conocido por todos, vaciló a Adeli, que era la encargada de la tienda y quedó con ella para llevar nuestras tarifas publicitarias e intentar que se anunciaran. Empezábamos a dar vueltas alrededor del poder, y no nos enterábamos.

Nuestras oficinas estaban en Ciempozuelos- Allí había contactado con una empresa que había montado una mega estafa y me alquilaron sus oficinas a la que salían corriendo. Detrás estaba el City Bank y todo se montó desde la sucursal de Duquesa de Aldama de Alcobendas. Los proveedores, me acuerdo de Luis Balsalobre, cobraron en buenas palabras y una ristra de ajos. Gobernaba entonces el socialista Joaquín Tejeiro Martino, y en la oposición despuntaba un tal Fraile de Izquierda Unida. Fernando Vergara, el PP y sus gilipolleces estaban por llegar.

A estas oficinas de Ciempozuelos vino varias veces la hermana de David, Ana. Una señora maravillosa, trabajadora y muy conocedora de los entresijos del mercado. En sus años mozos fue pretendida por Granados. Sus padres, los de Ana y David… él guardia civil, y ella ama de casa, habían construido un imperio a base de vender a plazos todos los electrodomésticos, televisiones… que hubo en Valdemoro en aquellos años.

Viví una maravillosa relación con Ana, de la que mantengo un recuerdo imborrable. A su hermano David me lo encontré hace unos meses con un amigo en El Corte Inglés en un espacio de comer… Seguía casado con Adeli y hablaba emocionado de su hijo.

Partido Independiente de Valdemoro

En aquellos tiempos, en los que gobernaba el socialista José Huete López, llegaba a la oposición un joven de ademán talentoso. Venía de trabajar en la Societè, y tenía una mini dilata carrera en la que le conocían los periodistas muy expertos. La llegada de Paco Granados Lerena a la oposición le colocó en un lugar difícil. Por aquellos días el padre de Paco deseaba ver a su hijo como alcalde de Valdemoro, pero el que fuera después su socio paró en seco el intento, y el padre se quedó con las ganas.

David es un tipo generoso, lo justo, pero saca de cada peseta cien euros, y los rendimientos que saca de aquellos que trabajan para él son altísimos. Es un mago de las finanzas, y con su traje (siempre azul) ha tenido a TODOS trabajado para él. Es un maestro…

El Partido Popular en Valdemoro estaba encabezado por Miguel Ángel Duque, tío del astronatuta Pedro Duque, un tipo HONRADO como pocos y que después se volvió, o le volvieron medio loco. Duque sabía que les había costado mucho tener un cierto reconocimiento en el Pueblo (cinturón rojo de Madrid) y no quería que las Nuevas Generaciones presididas por David Marjaliza Villaseñor se hiciesen con el poder del partido. David planteó la incorporación de una serie de concejales a la lista de Duque/Granados y estos, con el apoyo timorato de Pío García Escudero, que era el presidente del PP de Madrid, expedientaron a Marjaliza, Ruso y otros tantos y les echaron del PP.

Detrás de esta operación estaba la mano negra de José Huete López, que se acababa de separar, se había entregado a otros brazos, y su popularidad caía por segundos. En el restaurante El Chirón, que después sería el que daría todas las fiestas de Granados en Gobernación de Madrid, Huete devolvía las botellas de a 30.000 pelas porque decían que estaban picadas. Antonio, el dueño, se mordía los puños al comprobar el nivel del enólogo gañán…

Y sí, detrás de Marjaliza estaba José Huete López

(conocido como CacaHuete), que había ofrecido en mi presencia 50 millones de pesetas para ganar las elecciones a Granados, daba igual los métodos utilizados. David y Ana vinieron a verme para convencerme de que Granados era un mal tipo y un joputa (término que acabaría siendo acuñado por el dos, el cuatro, el cinco… de Aguirre), y que los de Nuevas Generaciones les iban a dar un escarmiento. Dicho y hecho. Pusieron en marcha el Partido Independiente de Valdemoro, nos encargaron toda la plástica, fotos, artes y lanzamiento, por lo que cobramos nada y menos, y Marjaliza se presentó dando una patada en la entrepierna a Granados que volvió a ver cómo el super rico de Huete se volvía a hacer con los mandos, y para más cachondeo le abría a su novia Magdalena una floristería en la plaza Mayor. De los 50 millones de leandras prometidos… que pregunten a David o a Paco, porque nunca más se supo.

A Marjaliza ya le habían expulsado del PP porque había tenido una con Bonifacio de Santiago (que seguía tapando las grietas de su casa con chicle. Hasta que el Pocero le hizo la reforma) y, en la que le llamó de todo menos bonito. Por lo que armar la de San Quintín en la Plaza de la Piña era poco menos que unas risas sin alcohol. De todo esto y de una visita a Pinto es de lo que me acuerdo hoy. Pero la historia creo que da para mucho más. Hoy he encontrado la foto por la que el entonces alcalde de Colmenar de Oreja, Antonio García, nos tuvo retenidos durante varias horas. Seguiré contando todo lo que me dé la memoria. Pero, si recuerdo una joven cuyo aroma… Se intentó tirar por la ventana… ¡Así se las gastaban algunos!

LA MALDAD DEL DÍA:

Que relación tiene Francisco Granados Lerena con el diario El País, que perdona todas sus fechorías. Continuará yendo con Cerezo al palco del Atlético de Madrid. Continuará de colaborador en Onda Cero. Le darán agua caliente en el retrete como los presos de eta en la cárcel de su pueblo. Le perdonarán lo del coche de su mujer, la casa con pinta de centro de salud… Su despacho siempre estaba lleno de macizas. ¡Cosas de pueblo! Cosas de Baltimor…

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